La FIFA anunció que la suspensión del presidente de la Real Federación Española de Fútbol se extenderá al menos 90 días. Pedro Rocha, considerado mano derecha de Rubiales, asume la presidencia de forma interina.

Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), fue suspendido este sábado por la FIFA y quedó inhabilitado por 90 días para «cualquier competición nacional e internacional».
Esta medida fue tomada mientras se tramita el procedimiento disciplinario abierto contra él por su conducta con la futbolista Jenni Hermoso, a quien besó sin su consentimiento durante la ceremonia de premiación del Mundial Femenino 2023.
En su lugar, la Federación ha emitido un comunicado para anunciar que Pedro Rocha, vicepresidente adjunto, asume la presidencia interina. Rubiales ha manifestado que se defenderá legalmente en los órganos competentes, confía plenamente en las instancias de la FIFA y reitera que, de esta manera, se le da la oportunidad de comenzar su defensa para que prevalezca la verdad y se demuestre su completa inocencia.
El presidente de la Comisión, Jorge Iván Palacio, ha dictado dos directivas mediante las cuales ordena a Rubiales que «se abstenga, mediante él mismo o terceros, de contactar o intentar contactar con Jenni Hermoso o su entorno cercano».
Justificación de Rubiales
La suspensión llegó un día después de que Luis Rubiales anunciara en la Asamblea General Ordinaria de la RFEF, celebrada en Las Rozas (Madrid), que no iba a dimitir, tras justificar lo ocurrido en la final del Mundial femenino, en la que, en el palco, se llevó las manos a los genitales al acabar el encuentro y en la ceremonia de entrega de medallas besó en la boca a la jugadora Jenni Hermoso.
Rubiales aseguró que fue un «beso espontáneo, mutuo, eufórico y consentido«, lo que fue desmentido por la futbolista posteriormente. Hermoso aseguró haberse sentido vulnerable y víctima de una agresión lo que ha elevado el caso a las más altas instancias políticas y deportivas.